Antonio Ojeda: “Buscábamos quietud, belleza, armonía…”

Hoy os presentamos a Antonio Ojeda el propietario junto a su mujer, de un cortijo con mucho encanto, El Cortijo La Cañada del Sacristán en el interior de Málaga, a un paso de Antequera.

Este pequeño alojamiento cuenta con un componente excepcional, sus anfitriones. Antonio y Mari Carmen se enamoraron de este cortijo y emprendieron una rehabilitación muy cuidadosa contando con los mejores artesanos del país. Juntos han creado un proyecto, que no es sólo un proyecto empresarial, sino un proyecto de vida en el que encontramos el arte de recibir, pero también el respeto por el entorno y por la naturaleza y el deseo de llevar una vida y una actividad sostenible. El Cortijo está situado en una finca en la que encontramos el otro protagonista de esta historia, el olivar. Antonio lo ha rescatado para conseguir elaborar un aceite excepcional, ecológico siguiendo los métodos tradicionales de recogida. Podéis probarlo en el desayuno que el cortijo ofrece junto con esos maravillosos molletes tan típicos en Andalucía.

Susana Navalón

Author: Susana Navalón

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