Caminos de ronda de la Costa Brava

La Costa Brava ya no es un secreto, pero esperad. No descartéis descubrir rincones extraordinarios que, a pesar de su belleza, quedan fuera de los principales itinerarios turísticos. Tal vez sea porque, para conquistarlos, hace falta un pequeño esfuerzo. Este mágico litoral es exuberante y agreste, seductor y medio salvaje, lo que implica que no es fácil acceder a todos sus recovecos. Pero los antiguos senderos abiertos al filo del agua, los caminos de ronda, reservan sorpresas a los amantes de los paisajes armoniosos. Las olas luminosas avanzan y los pinares bajan hasta las rocas; el mar y la montaña se encuentran aquí y se conquistan.

Aguas turquesa en el camino de ronda_O.Marin

Aguas turquesa en el camino de ronda_O.Marin

Al norte de Lloret de Mar, descubrimos una playa que nada tiene que envidiar a los arenales de destinos exóticos. Sobre todo en invierno y primavera, fuera de la temporada alta, la vieja caseta de pescadores que se alza en un extremo de la cala Canyelles parece un refugio para soñadores perdidos. El camino de ronda continúa más allá, en dirección a la bella población de Tossa de Mar, recorriendo los acantilados rocosos y las calas más recónditas.

Cala Canyelles_O.Marin

Cala Canyelles_O.Marin

Algunos tramos se han desdibujado con el paso de los años, entre urbanizaciones y paseos, pero las marcas blancas y rojas del GR 92 mantienen vivo el itinerario y recuerdan que este camino es todavía la espina dorsal de la Costa Brava (Girona). En los alrededores del cámping Cala Llevadó, a medio camino entre Lloret y Tossa, hallamos otra cala bella y solitaria, cala Figuera, cuya calma se saborea mejor bajo un sol de primavera.

 

Cala Figuera_O.Marin

Cala Figuera_O.Marin

Si se hace a pie, la ruta hasta el pueblo de Tossa de Mar es bastante exigente, unas tres horas de camino con altibajos, pero merece la pena. La proximidad del mar y las vistas desde los acantilados hacen imprescindible la cámara. Antes de llegar a nuestro destino, el cuerpo nos pide detenernos y disfrutar de varias playas encantadoras: cala Moltó, cala d’en Jeroni, cala d’Allà on Raja l’Aigua, cala des Sot d’en Cona, platja des Codolar… La llegada a esta última playa, bajo la Vila Vella de Tossa de Mar, no puede ser mejor regalo después de una caminata intensa. Además, en el corazón de la Vila Vella (el núcleo antiguo) nos espera un reguero de callejuelas que conforman el único conjunto medieval fortificado que se conserva a pie de costa en Catalunya.

Vila Vella de Tossa de Mar_O.Marin

Vila Vella de Tossa de Mar_O.Marin

 

 

Òscar Marín

http://blogs.descobrir.cat/elplaerdeviatjar/

 

 

Òscar Marín

Author: Òscar Marín

Periodista especializado en viajes, he trabajado en revistas como 'Altaïr', 'Nat' y 'Lonely Planet Magazine'. Escribo el blog de viajes ‘El plaer de viatjar’ (http://blogs.descobrir.cat/elplaerdeviatjar) y soy redactor de la revista ‘Descobrir’. También he participado en el blog de la Agencia Catalana de Turismo y he colaborado en programas de radio, diarios y revistas recomendando mis propuestas viajeras. Soy autor de dos guías turísticas sobre Catalunya. El lugar favorito para perderme es París, la ciudad donde suelo refugiarme. También cerca del mar, en la costa catalana.

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