Casa Anamaría, un palacio entre campos

360 grados de naturaleza y un palacete rural de aires italianos. No hemos viajado a la Toscana. Nos quedamos en el norte de Catalunya. Casa Anamaria nos espera en Ollers, a pocos quilómetros del conocido lago de Banyoles, cerca de la ciudad de Girona. Este secreto bien guardado asombra por su ubicación, entre jardines, rodeado por un paisaje extenso de campos y bosques poco frecuentados, pero también sorprende por la atención exquisita de su personal. Se trata de un hotel inaugurado hace apenas un año que ofrece exclusividad y un servicio de alto nivel en un entorno apenas alterado. Una estancia de lujo en plena naturaleza. Casas Rurales

Casa Anamaria tiene pocas habitaciones, y eso permite que cada cliente sea tratado como un invitado, como un huésped que tiene a su disposición todos los servicios de la casa, como el restaurante Can Motes, donde el chef Sergi de Meià propone una carta protagonizada por sabrosas recetas de proximidad, como las alcachofas rellenas de setas y foie gras; la merluza al horno con patata, cebolla y tomate; la ternera asada con verduras y el bacalao con crema de espinacas.

En este hotel idílico, disfrutamos de preciosas y luminosas habitaciones dobles equipadas con todas las comodidades: camas extremadamente cómodas, ducha con efecto lluvia, bañera, albornoz, zapatillas, toallas de piscina, amenities de L’Occitane, botella de agua de cortesía, red WiFi gratuita, televisión de alta definición… Además, también es posible alojarse en la antigua masía de Can Motes, del siglo XIV, que dió origen a esta finca y donde se han restaurado diferentes espacios para acojer a grupos y familias, ofreciendo dos apartamentos de turismo rural. Nos cuentan que aquí durmieron antiguos reyes medievales, como Pedro IV de Aragón, llamado el Ceremonioso, que halló refugio entre estos muros hace más de seis siglos!

A la hora de relajarse, hay dos buenas opciones para disfrutar de los beneficios del agua: sumergirse en la piscina del hotel o bajar al spa (de uso exclusivo por habitación) y darse una ducha de sensaciones. Los amantes del deporte pueden pasar un buen rato en la pista de tenis. Y para organizar las visitas turísticas del día siguiente, lo ideal es hacerlo en el bar del hotel con un cóctel sobre la mesa. El personal nos recomendará  museos, festivales y numerosas visitas culturales de los alrededores. Vale la pena quedarse más de un día para vivir al máximo todo lo que nos puede ofrecer la comarca del Pla de l’Estany, sobretodo su preciada tranquilidad.

Fachada y jardines de Casa Anamaria - Ò. Marín

Fachada y jardines de Casa Anamaria – Ò. Marín

Ravioli abierto con salmón ahumado y caviar de berenjena - Ò. Marín

Ravioli abierto con salmón ahumado y caviar de berenjena – Ò. Marín

Bar-salón Rosaleda - Ò. Marín

Bar-salón Rosaleda – Ò. Marín

Desayuno en Casa Anamaria - Ò. Marín

Desayuno en Casa Anamaria – Ò. Marín

Habitación Anamaria - Ò. Marín

Habitación Anamaria – Ò. Marín

Òscar Marín

Author: Òscar Marín

Periodista especializado en viajes, he trabajado en revistas como 'Altaïr', 'Nat' y 'Lonely Planet Magazine'. Escribo el blog de viajes ‘El plaer de viatjar’ (http://blogs.descobrir.cat/elplaerdeviatjar) y soy redactor de la revista ‘Descobrir’. También he participado en el blog de la Agencia Catalana de Turismo y he colaborado en programas de radio, diarios y revistas recomendando mis propuestas viajeras. Soy autor de dos guías turísticas sobre Catalunya. El lugar favorito para perderme es París, la ciudad donde suelo refugiarme. También cerca del mar, en la costa catalana.

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