Encanto mediterráneo

Alcaufar Vell Alcaufar Vell premia al viajero sereno, al que se recrea con lo que nos susurra la naturaleza, al que se deleita con las cosas sencillas pero esenciales. En Menorca hemos disfrutado de un hotel mediterráneo en estado puro en una preciosa finca junto al mar. El edificio principal, de corte señorial, comenzó a construirse en el siglo XV y hoy da cobijo a unas estancias claras, frescas y relajadas. La cuestión gastronómica se resuelve con acierto en su restaurante con una cocina de indudables raíces catalanas que apuesta por una excelente materia prima (no en vano está hoy considerado como una de las mejores opciones gastronómicas de la isla): no os perdáis la gamba roja a la plancha, el tiernísimo cochinillo cocinado a baja temperatura, el calamar salteado con setas, las miniaturas de coca de sofrito o el sorbete de naranja sanguina. Me resultaría difícil elegir entre el placer de degustarlos cobijada del sol a la sombra generosa de los viejos acebuches con el frescor de la brisa marina que llega surcando los campos boscosos de la finca, o a la luz de las velas bajo un cielo cuajado de estrellas donde la vía láctea se entrona espectacular cada noche… Y sin embargo y a pesar de todos estos encantos sería injusto atribuir toda la magia del lugar únicamente al imponente edificio y a sus genuinos jardines: su sutil encanto también radica en el fantástico equipo que Jaume de Febrer ha sabido amalgamar en torno a él. El viajero sin duda sabrá apreciar la franca sonrisa que Rosa nos regala cada mañana, su trato acogedor y jovial, o la dedicación con la que Víctor agasaja el estómago de quien se sienta a sus mesas de mantelería nívea y bouquets aromáticos con tanto mimo preparados, o la complicidad y buen ánimo con la que Miriam resuelve las peticiones más variopintas de los comensales…. En definitiva, Alcaufar Vell hace honor sobrado a las excelencias que hicieron del Mediterráneo la cuna de la civilización occidental. ¡¡Enhorabuena y seguid así!!

Si quieres conocer más sobre el hotel Alcaufar Vell visita la web de Rusticae.

Carlota Mateos

Author: Carlota Mateos

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