La dieta mediterránea, salud y sabor

Desde hace unos años se ha puesto de moda  eso que todos llamamos dieta mediterránea. Y es que no son tan solo los dietamediterraneasabores de nuestros manjares lo que resulta apetecible de nuestra dieta, sino que también los alimentos que la componen pueden aportarnos innumerables beneficios para nuestra salud.

La dieta mediterránea está compuesta por frutas, verduras, legumbres, lácteos, y sobre todo su producto estrella, el aceite de oliva. De manera general, si seguimos esta dieta aumentaremos nuestra esperanza de vida, reduciremos el riesgo de enfermedades cardiovasculares, alergias y enfermedades respiratorias y nuestro sistema inmunológico se verá reforzado.

El aceite de oliva, por ejemplo, reduce el colesterol y es un condimento sano para reemplazar otro tipo de grasas, reduce la oxidación, ayuda a prevenir la tensión arterial, la diabetes y determinados tipos de cáncer. El ajo, que tanto acompaña a nuestros platos como condimento, mejora la circulación, favorece la memoria y el aprendizaje. Las frutas y las hortalizas son una gran fuente de vitaminas y minerales; así por ejemplo, la manzana reduce el colesterol, las uvas son antioxidantes, el melón y las zanahorias protegen la piel y refuerzan la vista,  la naranja previene infecciones, la coliflor combate la hipertensión, la cebolla previene las enfermedades respiratorias…  En cuanto a los cereales y las legumbres son los grandes portadores de energía en nuestra dieta gracias a sus hidratos de carbono y a sus fibras. Los frutos secos son ricos en vitaminas y minerales nutritivos, protegen nuestro aparato cardiovascular y nos aportan energía extra. Los lácteos favorecen la digestión y nos aportan calcio fundamental para el desarrollo y protección de nuestros huesos. Los pescados mejoran nuestra circulación, protegen el corazón y las arterias, tienen propiedades antiinflamatorias y previenen el cáncer y la diabetes.

El cambio de los hábitos y del estilo de vida de los últimos tiempos hace que la dieta mediterránea no sea ya tan fácil de seguir como antaño. Ya no hay apenas tiempo para cocinar debido a los ritmos que marca el mundo laboral, la alimentación es cada vez más industrial, los medios de comunicación intentan dirigir nuestros hábitos en un modo más comercial… Esto provoca que la dieta mediterránea vaya sufriendo cambios. Por esto para mantener un buen estado de salud es importante tratar de seguir esta dieta,  y si la acompañamos siempre que sea posible de ejercicio físico hará que nos sintamos , enérgicos y positivos.

Rusticae

Author: Rusticae

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