Las Catedrales del Vino de Tarragona

Por su majestuosidad y semejanza a los templos religiosos, las bodegas modernistas de Tarragona se han ganado el nombre de ‘las Catedrales del Vino de Tarragona’. Se trata de cooperativas agrícolas que se levantaron a principios del siglo XX en las zonas rurales de la provincia. Por un lado, representan la superación de la crisis del campo. Por otro, constituyen piezas de enorme valor arquitectónico diseñadas por los discípulos de los grandes referentes del modernismo, aunque con clara influencia novecentista, orientada más a la funcionalidad. En este caso, adaptada al proceso de elaboración del vino.

Bodega Cooperativa de Pinellde Brai. Fotografía: Cellers Cooperatius

La plaga de la filoxera arruinó las plantaciones de viñedos del campo de Cataluña a principios del siglo XX. Ante esta situación de crisis, muchos agricultores y propietarios decidieron unirse para salir adelante. Así surgió el cooperativismo agrario, motor de la modernización del campo catalán. Y para destacar su heroicidad encargaron la construcción de imponentes edificios modernistas. Los arquitectos que participaron en este proyecto eran discípulos de grandes referentes del modernismo como Antoni Gaudí o Lluís Domènech i Montaner. El más importante fue, sin duda, fue Cèsar Martinell, quien conoció en profundidad el mundo del vino para adaptar la arquitectura a sus necesidades.

Bodega Cooperativa de Gandesa. Fotografía: Patrimonio Cultural de Cataluña

Repartidos por las comarcas de la Terra Alta, Conca de Barberà, Segarra y Alt Camp, estos cellers o bodegas cooperativas agrícolas se caracterizan por sus amplios espacios, la utilización de arcos y bóvedas o la distribución en naves, para ayudar a controlar la temperatura y la ventilación de la bodega y, al mismo tiempo, otorgándoles este aspecto de catedral.

Bodega Cooperativa de Rocafort de Queralt. Fotografía: Cellers Domenys

En una ruta por las Catedrales del Vino de Tarragona, no puedes perderte las bodegas cooperativas de Gandesa y el Pinell de Brai, en la Terra Alta. Ambas diseñadas por Cèsar Martinell. También son de gran interés la de Rocafort de Queral, en la comarca de Segarra; la de L’Espluga de Francolí y la de Montblanc, en Conca de Barberà; o la de Nulles, en Alt Camp.

Bodega Cooperativa de L’Espluga de Francolí. Fotografía: Mapa del Patrimonio Industrial de Cataluña

En el mismo casco histórico de Gandesa podrás alojarte en uno de los apartamentos, dúplex o loft de la Casa dels Abeuradors. Y como puntos de partida para visitar las bodegas modernistas de las comarcas de Conca de Barberà, Alt Camp y Segarra, tienes los hoteles con encanto Mas Mariassa (Pratdip) y Mas Passamaner (La Selva de Camp). Este último habita una preciosa casa modernista.

Casa dels Abeuradors (Gandesa)

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Virginia Martínez

Author: Virginia Martínez

Soy periodista especializada en viajes. He publicado en la revista RGB, CMagazine y NT Binter. Actualmente escribo en Viaje con Escalas. Considero que el viaje puede estar en el otro extremo del mundo o a la vuelta de la esquina.

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