Onsen-Ryokan, alojamiento tradicional y culto al agua en Japón

rotemburoViajemos hoy en el tiempo situándonos en el Japón Medieval en torno al siglo IX d.C. Concretamente te encuentras caminando por la ruta Tôkaidô, trayecto que une las dos capitales más importantes de aquella época: Edo (Tokio) y Kioto, uno de los cinco caminos más transitados de la época. Imagina que eres un aventurero, un peregrino o un comerciante que recorre el país de un lado a otro en busca de nuevas oportunidades. Ha llegado la noche y es hora de alojarse en una posada recóndita, acogedora e íntima. Tan sólo necesitas descansar unas horas, comer algo ligero y distenderte tomando un baño para volver a retomar tu largo viaje a pie. A partir de ahora, siéntete cómodo y hazte una idea del trato agradable y hospitalario que vas a recibir por parte del hospedador, viviendo una experiencia única e irrepetible. En este momento, te encuentras en un estado de equilibrio, donde la tranquilidad y la armonía te han convertido en otra persona nueva. Si has aunado en tu mente todos los elementos descritos, te doy la bienvenida a  un “ryokan”, un “hotel tradicional japonés” lleno de personalidad histórica, cultural y arquitectónica. Un lugar tranquilo adaptado a las condiciones del entorno y la naturaleza.
 
ryokan_interiorDentro de un ryokan, observarás innumerables piezas de arte, desde cuencos de cerámica  hasta puertas corredizas hechas con papel de arroz. Podrás escuchar interesantes historias relativas a mitos y leyendas sobre guerreros samurai y conspiraciones entre clanes enemigos, responsabilizando a los mercenarios ninja como principales ejecutores. Con esta breve descripción tienes ya un compendio general de cómo era el Japón Feudal. Si tienes ganas de aprender más, te invito a profundizar en el legado transmitido en los famosos cuentos de Ise, la poesía tanka o los versos haiku.

Además, podrás experimentar lo agradable que es descansar dentro de un futón sobre tatami. Aunque pienses en un principio que dormir sobre el suelo es algo incómodo, descansar en este tipo de “cama-colchón plegable” resulta muy confortable. El problema de espacio en las habitaciones de las casas japonesas se ha solucionado gracias al futón, puesto que una cama de tipo occidental, ocupa demasiado espacio que puede ser aprovechado.

Otro constituyente esencial que no debemos olvidar en nuestra estancia es el o-furo, uno de sus elementos más característicos e idiosincrásicos. Se trata de un baño de piedra (o madera de cedro) con agua humeante calentada desde el fondo, donde puedes darle un toque más especial añadiendo sales minerales. El o-furo debe ser concebido de forma diferente a una bañera occidental porque en Japón ésta se encuentra separada del baño en sí. Para cumplir con el “protocolo”, nos tenemos que lavar en una ducha aparte, y una vez limpios podemos ya abstraernos y relajarnos dentro del baño. No obstante, ¡Precaución! El agua supera los 40º C. Esta temperatura permite dilatar los poros y logra eliminar la mayor parte de las toxinas que se encuentran en nuestro cuerpo, consiguiendo finalmente purificar nuestra piel, dejándola suave, hidratada y tersa.

En algunos ryokan encontraremos fuentes termales naturales o artificiales, conocidas comúnmente como onsen.ryokan_rocas Estos populares baños, cubiertos o al aire libre, aprovechan el origen del agua volcánica y son compartidos por mujeres y hombres. La tradición japonesa desde tiempos ancestrales da mucha importancia a la higiene y aunque para los occidentales resulte extraño bañarse con otras personas desconocidas, los japoneses son menos pudorosos puesto que se trata de una costumbre arraigada.
Para concluir, sólo puedo recomendarte que viajes al país del sol naciente y aproveches la ocasión para alojarte en un onsen-ryokan, una vivencia inolvidable, llena de encanto y magia que supone una desvinculación total entre el siglo actual y el pasado.

Rusticae

Author: Rusticae

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