Otra Joya Oculta: El Jardín de la Saleta (Pontevedra)

Estaba paseando por la playa de la Lanzada y vi las nubes acercarse. Definitivamente no iba a ser un día de playa, así que llamé a mi querido Nacho, propietario del Hotel Quinta de San Amaro y el mejor conocedor de la provincia de Pontevedra y le pregunté a bocajarro: ¿Qué me recomiendas hacer?, ¡Qué me voy ahora mismo a donde me digas! No lo dudó un instante: “Vete a visitar el jardín del Pazo de la Saleta. Vas a alucinar”.

Una cariñosísima Silvia nos dio la bienvenida a mi hija Lola y a mi. Antes de empezar nos contó que Margaret y Robert Gimson, matrimonio británico apasionado por la botánica, habían comprado aquel pazo del siglo XVIII y muchas hectáreas de viñedo en 1968 y habían creado aquel magnífico jardín de estilo inglés con 400 especies traídas de todo el mundo. Alternaron árboles autóctonos con variedades orientales, australianas, sudafricanas, sudamericanas, etc. También fueron unos apasionados de las distintas especies de camelia, lo que les proporcionó un merecidísimo prestigio a lo largo de los años (*).

A la muerte de Robert la familia de Silvia compró el pazo y su preciosa capilla, ambos totalmente en ruinas y lo rehabilitaron a la vez que prosiguieron con el magnífico jardín que hoy exhibe más de 800 especies (de las cuales 200 son de camelias: blanca, rosa, roja, violácea, reticulata…). Luego comenzaron a hacer visitas guiadas por el jardín y hoy Silvia y su madre reciben a curiosos de todo el mundo, como yo, y les ofrecen una increíble y entrañable visita al “paraíso”.

Zonas umbrías se suceden a otras donde se abren claros. Robles, eucaliptos y alcornoques rodean un precioso palomar de planta octogonal que se ha habilitado como pequeña bodega, secuoyas, rododendros, azaleas y mil y una especies de plantas (totalmente desconocidas para el común de los mortales) se suceden en este jardín lleno de rincones soñados, románticos y bucólicos. Vamos, que cualquiera con un poco de sensibilidad, se pasa toda la visita con la boca abierta… ¿Este vergel con especies de todo el mundo? ¿Aquí? ¿En la Galicia profunda?

A parte de la belleza contemplada, uno sale también reenergizado y con un sentimiento de calma profunda, y es que ya hay evidencia científica (**) de que el mero hecho de estar entre árboles tiene un efecto curativo para el ser humano, y no lo digo en sentido figurado… ¡Los médicos japoneses ya prescriben “baños de bosque” a sus pacientes para dolencias relacionadas con el sistema inmune!

Y, al finalizar la visita ¡sorpresa! Descubrimos una tiendecita ideal en el pazo donde comprar jabones y aceite esencial de camelia (magníficos hidratante para la piel), ropa vintage divertidísima y prendas de la colección de Amai Rodriguez, hermana de Silvia y sobre todo una diseñadora atrevida y colorista donde las haya, afincada actualmente en Barcelona.

¡Un planazo que no os podéis perder si estáis en las Rías Baixas!

(*) Este jardín obtuvo el reconocimiento del Comité Español del Programa Hombre y Biosfera de la UNESCO como “una de las más importantes colecciones botánicas privadas de España”.

(**) Libro The Biophylia Effect

Carlota Mateos

Author: Carlota Mateos

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