Soluciones… ¡Haberlas, Haylas!

Leía el otro día un artículo que explicaba por qué los autónomos son un colectivo fundamental para atacar el paro y qué tratamiento tiene ese colectivo en Holanda, una economía que bandea la crisis con una soltura que ya quisiéramos para España… Y entonces reenvié el artículo a un buen racimo de amigos y allegados para compartir con ellos la reflexión. El primero en contestarme fue mi amigo Alberto Dubois y lo que me contestó fue tan certero, agudo y lúcido que no tuve más remedio que pedirle el copyright para publicarlo en nuestro blog… ¡Aquí lo tenéis! Espero que lo disfrutéis y lo compartáis tanto como yo.

“El tema está en la raíz de nuestra crisis de valores. Tiene que ver con una mentalidad arraigada de aversión al riesgo y de miedo y vergüenza ante el fracaso, pero que últimamente está cambiando (¡a la fuerza ahorcan!)… Del lado público, es el temor de siempre de la Administración a perder el control de sus contribuyentes, siguen pensando que el español es pícaro y a la mínima deja de pagar impuestos, y es mejor controlar nóminas que otros documentos. Pero ahora dejan de pagar impuestos igualmente porque resulta que están sin trabajo, y además ¡tampoco consumen! Así de torpe es “lo público”… y del lado privado esa obsesión del español medio por la «seguridad», q debe tener raíces genéticas en las penurias históricas o vete tú a saber…: casa en propiedad (o sea, con hipotecón), vacaciones intocables, cochecito guay, no viajar para vivir sino a una playa caribeña a tostarse… A ver quién se hace aventurero empresarial con esas premisas… Por eso hay que educar a la gente en el usar y no en el tener, en viajar y no en mirarse al ombligo, en compartir y no en acaparar, en adaptarse al medio que va cambiando cada vez mas rápido, en ser solidario, en conservar lo escaso, en no ser despilfarrador, más bien en ser frugal si me apuras… En definitiva, en vivir al ritmo de uno mismo y no al que te marcan los impactos exteriores, o sea: educación y cultura para tener criterio propio (no borreguil) y poder elegir, valores sí pero sin «buenismo ñoño». ¡Qué cojones! hay que currar para vivir, nada es gratis ni te lo debe el Estado… Sin complejos a vivir mas despacio, o a tener menos que el vecino, naturalidad, slow life, friendly life, loving life, easy life, good life…”

¿Cuánto tiempo?, ¿Qué mas hace falta para que empecemos a REACCIONAR? ¡Gracias por compartir, Alberto!

Carlota Mateos

Author: Carlota Mateos

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3 Comments

  1. Carlota

    Hola Paz, es absolutamente natural la sensación que te invade. Las circunstancias que nos rodean producen cierta sensación de parálisis, incredulidad y zozobra pero tenemos que mirar hacia adelante y buscar nuevos caminos… Actualmente hay muchas fórmulas para dinamizar un establecimiento de forma sencilla y muy barata. Hay que estar muy bien posicionados en internet. Y eso ya no pasa solo por tener una web (que por supuesto debe ser atractiva y estar bien diseñada de inicio para conseguir un posicionamiento excelente en buscadores, el famoso SEO). Además puedes abrir un perfil de tu establecimiento en redes sociales como Facebook o Twitter y dinamizarlos al máximo ofreciendo información y servicios premium a los que te sigan a través de ellos. TEner presencia en Tripadvisor y pedir a tus clientes que dejen opiniones sobre el servicio recibido puede ser otra buena manera de dinamizar tu presencia en internet. EStá claro que el mundo pasa por internet si o si y que tenemos que estar en este medio con muchísima proactividad y diligencia. No olvides también meterlo en Foursquare y geolocalizar tu restaurante si todavía no lo has hecho. En fin, ahora que viene el invierno seguro que puedes sacar varias horas a la semana para dedicarte a promocionar tu restaurante. Muchísima suerte a todos los luchadores, que tenemos tiempos difíciles por delante pero nuestra creatividad sabrá adaptarse a este complejo entorno! Y qué el miedo no nos atenace!

  2. Hola Paz, yo te podría aconsejar que te hagas con una web sencilla o tu propio blog, y lances a los cuatro vientos las bondades de Cantabria y tu restaurante, verás como alguien te lee y te pasa a visitar. Y esto es para Carlota, he pasado por vuestra casa de Torrelodones un par de veces y me encantó conocer a Isabel y Antonio, a ver si la siguiente te puedo conocer 🙂 Gran sentido común el de Alberto.

  3. Gracias Carlota.Hoy me has mejorado un poco el día.Te cuento.Tengo un pequeño restaurante en Cantabria y el verano no ha sido precisamente bueno y me empiezo a ahogar y a no ver mucha salida.La contestacion de tu amigo Alberto ha sido como un poco de aire para ponerme a buscar soluciones pero no se muy bien por donde tirar.Si alguien tiene alguna idea de como encarrilar un pequeño negocio de hosteleria lo agradeceria de corazón.Siempre he sido una seguidora de vuestros maravillosos hoteles, espero algún dia poder retomar mi constumbre de perderme con vuestra guia debajo del brazo.Un beso

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