Torre Laurentii, un viaje en el tiempo

Los ecos de la Costa Brava apenas se escuchan en el interior de la provincia de Girona. Aquí el paisaje es otro, muy diferente. En el noroeste de la comarca del Alt Empordà, probablemente la zona más desconocida de la provincia, los visitantes buscan la calma de los bosques y el encanto de los pequeños pueblos medievales. En otoño, estos paisajes invitan a caminar por senderos bien marcados y a recoger un puñado de setas para saborearlas en casa, mientras el rumor del río Muga acompaña la caída de las hojas. Y cuando el sol cae por el horizonte, es un placer encontrar un hotel como la Torre Laurentii, ubicado en una casa señorial de la pequeña población de Sant Llorenç de la Muga.

Vista de Sant Llorenç de la Muga

Adosada a la muralla medieval, esta casa de 1611 parece haberse detenido en el tiempo: camas con grandes cabezales de marquetería, sillas de caña de estilo colonial traídas de Filipinas, lámparas de cristal, una antigua Virgen del Carmen en el salón… La decoración ha respetado antiguos elementos decorativos, pero aunque el ambiente es clásico y señorial, la atención por parte de la familia propietaria es cercano. Cristina y Stephan, catalana y estadounidense, dirigen este proyecto con proximidad y permanecen atentos a nuestras peticiones.

Habitación Torre Laurentii

Nos cuentan la historia de esta casa, que perteneció hace mucho tiempo al notario y recaudador de impuestos de la zona, y que pasó a manos de los propietarios actuales a mediados de los 90. Las complejas obras de restauración comenzaron en 2002 y su alojamiento abrió las puertas en el verano de 2006, preservando la estructura y la decoración originales. Sin embargo, no faltan las comodidades propias de un hotel de cuatro estrellas: televisión, reproductor de DVD, teléfono, minibar, caja fuerte, aire acondicionado… Los baños son modernos y están revestidos con elegante mármol negro.

Comedor Torre Laurentii

A las habitaciones, se accede por una galería porticada donde apetece sentarse a leer un libro, hojear una revista o escuchar el canto de los pájaros y los sonidos que llegan de las calles del pueblo. Ante la galería se extienden unos bucólicos jardines llenos de rincones deliciosos, como un pequeño templete recubierto de hiedra, algún árbol centenario, fuentes, rosales y sillas para recargar las baterías. Junto al jardín, la piscina es otro atractivo de la Torre Laurentii, especialmente en los meses de verano. Y a la hora de la cena, sin salir de nuestro hotel, podemos degustar una gastronomía simple pero suculenta, elaborada con cariño con productos de la zona.

Galería y terraza de la Torre Laurentii

Fuera del hotel nos espera un pueblo medieval encantador, cuyas casas de piedra vista con puertas de madera han sabido conservar la arquitectura tradicional. Los niños juegan alegremente, los padres descansan en la terraza de un restaurante, las abuelas conversan en la puerta de la iglesia… Fuera de las murallas, apetece pasear por la orilla del río Muga y observar desde allí el perfil imponente de la iglesia medieval de Sant Llorenç, un templo antiguo que ya aparece en documentos del siglo XII. Al otro lado del río, se extienden bosques que guardan un preciado tesoro: deliciosas setas y caminos que enamoran. Un colofón romántico para nuestra escapada.

Iglesia de Sant Llorenç de la Muga

Fuente en el patio de Torre Laurentii

¡Reserva ya en Torre Laurentii!

Texto: Òscar Marín

Fotos: Òscar Marín

http://blogs.descobrir.cat/elplaerdeviatjar

Òscar Marín

Author: Òscar Marín

Periodista especializado en viajes, he trabajado en revistas como 'Altaïr', 'Nat' y 'Lonely Planet Magazine'. Escribo el blog de viajes ‘El plaer de viatjar’ (http://blogs.descobrir.cat/elplaerdeviatjar) y soy redactor de la revista ‘Descobrir’. También he participado en el blog de la Agencia Catalana de Turismo y he colaborado en programas de radio, diarios y revistas recomendando mis propuestas viajeras. Soy autor de dos guías turísticas sobre Catalunya. El lugar favorito para perderme es París, la ciudad donde suelo refugiarme. También cerca del mar, en la costa catalana.

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